Santa Fe tiene una forma de bailar la cumbia que casi no existe en otro lado
Un docente de la UNL se puso a investigar por qué en Santa Fe se baila la cumbia de una manera que casi no se ve en el resto del país. La respuesta está en un detalle rítmico que pasa desapercibido para casi todos.
La cumbia santafesina dejó de ser solo un ritmo para instalarse como una marca de identidad de la provincia. Y su historia, sus instrumentos y hasta su manera de bailarla son objeto de estudio en la universidad. El licenciado en Música Lautaro Díaz Gerometti, docente del Instituto Superior de Música de la UNL, reconstruyó ese recorrido en el marco del Día de la Cumbia Santafesina, que se conmemora cada 5 de noviembre.
El especialista está al frente del seminario Historia y Cultura de la Cumbia Santafesina, una propuesta que transita su tercera edición y que nació tras una reorganización de los planes de estudio del Instituto. Allí el género se aborda desde una perspectiva histórica, pero también desde sus manifestaciones culturales actuales.
La materia es optativa para los estudiantes del Instituto Superior de Música y electiva para alumnos de otras carreras de la UNL. Esa mezcla de perfiles, según el docente, enriquece las discusiones. Además, contó que fue la electiva con mayor cantidad de inscriptos durante este año.
De las orquestas características a un estilo propio
Para explicar cómo llegó la música tropical a Santa Fe, Díaz Gerometti se remontó a los bailes populares de clubes y vecinales. Hasta la década del 60, por disposiciones legales, esos eventos necesitaban dos tipos de orquestas: las típicas, dedicadas al tango y al folclore, y las características, con repertorios más internacionales. En estas últimas empezó a ganar terreno la música tropical.
Hacia fines de los 70 ya se podían identificar grupos propiamente de cumbia. La construcción de una identidad musical santafesina, sin embargo, fue gradual y también intervino en ella el modo en que las producciones discográficas de la época nombraban al género.
Un detalle llamativo: el nombre "cumbia santafesina" se consolidó fuera de la provincia. Fue en el sur del conurbano bonaerense donde se empezó a usar esa denominación para diferenciarla de otras expresiones de cumbia.
Chani, el productor detrás de los primeros discos
En diálogo con Fabián Acosta en el programa Mañana UNO, que se emite por FM 106.3, el docente puso el foco en Chani, a quien señaló como una figura fundamental para el desarrollo del movimiento. Fue el productor de los primeros discos de Los Palmeras y Los del Bohío, dos formaciones centrales en la construcción del estilo.
Según explicó, la conmemoración del Día de la Cumbia Santafesina reconoce justamente ese aporte: haber impulsado la producción discográfica que permitió que muchas de estas expresiones se desarrollaran y difundieran.
El docente remarcó que estudiar académicamente los géneros populares exige analizar sus discografías y reconocer el trabajo de quienes hicieron posible que esas producciones llegaran al público.
Acordeón y guitarra: dos caminos paralelos
Uno de los rasgos que distingue a la cumbia de Santa Fe es la convivencia de dos vertientes: la que tiene al acordeón como instrumento protagónico y la que se construye desde la guitarra eléctrica. Ambas se desarrollaron en paralelo y definieron la personalidad sonora del género.
El arraigo del acordeón tiene una explicación histórica. Santa Fe ya contaba con una tradición de músicos, profesores e intérpretes vinculados al chamamé, por lo que había un conocimiento previo del instrumento. Eso permitió incorporarlo a la música tropical, aunque con una sonoridad diferente a la de la cumbia colombiana.
La guitarra eléctrica, en cambio, representó una innovación dentro del contexto musical argentino y terminó siendo una de las marcas más reconocibles del estilo. Con el tiempo, los estilos vinculados al acordeón y a la cumbia romántica ganaron presencia en el público local, mientras que la cumbia con guitarra mantiene una fuerte convocatoria en otros territorios, especialmente en el sur del conurbano bonaerense.
Un baile que casi no se repite en otro lado
Más allá de los instrumentos y las composiciones, el docente sostuvo que una de las características más importantes está en el baile. "En Santa Fe no solamente se toca cumbia, se escucha cumbia, sino que se baila cumbia", explicó durante la entrevista.
La manera de bailar en la ciudad tiene identidad propia. Incorpora figuras y movimientos de la salsa y de otros estilos, pero la combinación que se produjo en Santa Fe dio lugar a una forma particular que prácticamente no se reproduce igual en el resto del país ni en otros lugares del mundo.
El investigador también identificó una particularidad rítmica: hay frases en las que algunos compases parecen sobrar o faltar, lo que genera una estructura irregular y, en cierta medida, impredecible. Es un rasgo que puede pasar inadvertido para el oyente, pero que, según su análisis, ayuda a explicar la relación tan particular entre la música y el baile en Santa Fe.
Adaptar canciones, otra marca del género
Otra característica que destacó Díaz Gerometti es la capacidad de la cumbia santafesina para tomar canciones de distintos orígenes y llevarlas a su propio lenguaje. Como ejemplo, mencionó que muchos de los temas que hoy interpretan los grupos del género son versiones de canciones internacionales, con repertorios que pueden incluir composiciones de artistas como Alejandro Sanz.
Para el docente, ese trabajo de adaptación es parte importante de la identidad del género y demuestra su capacidad para incorporar influencias sin perder sus rasgos propios.
De Santa Fe al mundo
El crecimiento del género también se mide en su expansión territorial. Durante la charla, el docente destacó la llegada al sur del conurbano bonaerense, donde consiguió una popularidad muy significativa. Incluso consideró que esa expansión interna tuvo una importancia mayor de la que muchas veces se reconoce en Santa Fe: artistas que en la provincia son vecinos o figuras conocidas, en otros territorios son verdaderos ídolos populares.
También mencionó las giras internacionales de grupos como Los Palmeras, que llevaron la música santafesina a escenarios de Europa, y los intentos de distintos artistas por ingresar en mercados como el de Estados Unidos.
A eso se suma el interés que despierta el fenómeno en otros países de Latinoamérica. A través de los canales de streaming, señaló, es posible ver cómo medios y canales colombianos registran el movimiento de cumbia que existe en Argentina y, en particular, en Santa Fe.
Para Díaz Gerometti, ese reconocimiento externo permite dimensionar la singularidad de una expresión musical que nació y se desarrolló en la región, pero que logró construir una identidad reconocible mucho más allá de sus límites geográficos.