Tres provincias y un registro que hasta ahora terminaba en la frontera: el convenio que firmaron Mendoza, San Juan y San Luis cambia las reglas para quienes pidieron que no los dejen jugar.
Mendoza, San Juan y San Luis acaban de firmar el primer acuerdo del país que une los registros de personas autoexcluidas del juego. Quien pida que se le impida apostar en una de esas provincias quedará protegido también en las otras dos, tanto en salas físicas como en plataformas online.
Los organismos que regulan los casinos de cada distrito concretaron un convenio de colaboración para integrar sus listas. Hasta ahora, cada provincia manejaba su propio sistema y la protección terminaba en la frontera. Con este esquema regional, el resguardo se extiende a todo el territorio de las tres jurisdicciones.
La autoexclusión es la herramienta que tiene una persona para limitar, por decisión propia, su acceso a las actividades de juego. El acuerdo firmado busca que esa decisión no se caiga apenas se cruza una frontera provincial.
Quiénes pusieron la firma
El documento lleva las rúbricas de Ida López, presidenta del Instituto Provincial de Juegos y Casinos de Mendoza; Juan Pablo Medina, presidente de la Caja de Acción Social de San Juan; y Héctor Rodolfo Mazzina, director de la Caja Social y Financiera de San Luis.
Cómo va a funcionar en la práctica
Las autoexclusiones que se formalicen desde la firma tendrán alcance en las tres provincias, tanto en salas de juego presenciales como en las plataformas online habilitadas. Quienes ya estaban autoexcluidos podrán sumarse al sistema regional si lo desean.
Para ponerlo en marcha, los organismos tendrán un plazo máximo de 120 días. En ese lapso deberán integrar sus sistemas y montar un intercambio seguro de información.
López explicó que el convenio se sostiene en la reciprocidad: "Este convenio es muy importante para Mendoza. Es un acuerdo interprovincial pionero en la República Argentina, que nos permite expandir el régimen de autoexclusión de cada una de nuestras provincias. Con este convenio de reciprocidad ampliamos la protección: las personas autoexcluidas en Mendoza tampoco podrán ingresar a los casinos de San Juan y San Luis, y lo mismo sucederá con quienes están inscriptos en los registros de esas provincias".
En concreto, el acuerdo implica un registro compartido entre las tres provincias, protección en casinos presenciales y en plataformas online habilitadas, adhesión voluntaria para quienes ya estaban autoexcluidos y un máximo de 120 días para su implementación.
Una experiencia que podría replicarse
Medina subrayó que se trata de la primera iniciativa de este tipo a nivel país y que los reguladores tienen como objetivo proteger a los grupos vulnerables, en este caso a personas que sintieron la necesidad de pedir ayuda. Sobre el alcance, agregó: "Poner a disposición los sistemas de cada jurisdicción permite que aquellas personas que tienen este problema en San Juan también estén protegidas en Mendoza y San Luis. Creo que este es el paso a seguir y seguramente será una iniciativa que podrá replicarse en otras regiones de nuestro país".
Mazzina coincidió en que el convenio amplía la cobertura de un sistema pensado para cuidar a quienes tienen un consumo problemático de juego. Para el funcionario, cuando el problema deja de ser personal y pasa a ser social, el Estado debe ofrecer herramientas que ayuden a preservar la integridad de las personas. Y dejó planteada la chance de que el sistema crezca: "Este entendimiento nos permite ampliar el área geográfica de cobertura y deja abierta la posibilidad para que otros distritos y jurisdicciones puedan adherirse".
Prevención y asistencia: el respaldo mendocino
El convenio se apoya en el trabajo que el Instituto Provincial de Juegos y Casinos de Mendoza desarrolla desde hace años con su Programa de Juego Responsable. Una de sus herramientas es el Registro Único de Autoexcluidos de Mendoza (RUAM).
López detalló que el programa cumple dos funciones: "Nuestro Programa de Juego Responsable tiene una doble función: por un lado, preventiva, con capacitaciones y acciones de concientización, especialmente vinculadas a los adolescentes y el juego online; y, por otro, asistencial, mediante un abordaje interdisciplinario con psicólogos, psiquiatras y abogados para acompañar a quienes atraviesan esta problemática".