Se enamoraron por videollamada y él cruzó medio continente para sorprenderla: la reacción de ella al verlo
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Se enamoraron por videollamada y él cruzó medio continente para sorprenderla: la reacción de ella al verlo

Se conocieron por una transmisión en vivo, durmieron nueve meses con el celular encendido y él cruzó más de 20 horas para sorprenderla en su cumpleaños. Cuando ella lo tuvo enfrente, no lo reconoció: lo que pasó después es lo que nadie esperaba.

Diana y Augusto se conocieron a través de una transmisión en vivo: ella en Corrientes, él en la selva peruana. Durante nueve meses durmieron con el celular encendido y compartieron cada comida frente a la pantalla. Cuando por fin se encontraron en persona, la reacción de Diana fue inesperada.

La historia comenzó cuando Augusto, que hace humor social en redes, invitó a Diana a sumarse a un vivo. A ella le llamó la atención cómo hablaba de las familias. “Me llamó la atención cómo se expresaba sobre las familias y sus pensamientos”, contó Diana. Al día siguiente, él subió una historia cantando karaoke y ella reaccionó. Desde entonces no dejaron de escribirise.

Augusto vive en Pucallpa, una ciudad de la selva amazónica peruana, y Diana nació en Paraguay pero reside en Corrientes. La distancia no impidió que, a los cuatro días de conocerse, iniciaran una relación virtual sin exclusividad. “Yo pensé que no iba a durar más de dos días, como todas las relaciones a distancia. Quería alejarme porque no quería lastimarla, pero no pude”, recordó él.

“Convivíamos virtualmente”

Durante nueve meses hablaron todos los días, compartieron almuerzos y cenas a través de la pantalla y se quedaban dormidos con el celular encendido. “No había ni un solo momento en el que dejáramos de hablar. Almorzábamos, cenábamos y estábamos conectados todo el tiempo. Convivíamos virtualmente, prácticamente”, describió Augusto.

La confianza fue clave para sostener el vínculo. Con el tiempo, él aprendió a notar cuándo Diana le ocultaba algo y desarrollaron una complicidad que les permitía entenderse sin decirlo todo. Ambos coinciden en que la sinceridad y la transparencia fueron fundamentales para que la relación creciera pese a los kilómetros.

Augusto al principio veía a Diana como alguien frágil y sintió ganas de ayudarla, no desde la atracción romántica sino desde el deseo de acompañarla. “Yo le decía: ‘No llores por cualquier cosa. Fijate más bien cómo estás llevando las cosas. Podés levantarte y defenderte’”, recordó. Lo que más lo sorprendió fue la rapidez con que ella incorporaba cambios en su vida a partir de sus consejos.

El viaje sorpresa

Habían planeado que Diana viajara a Perú en enero para convivir unos meses, pero Augusto decidió adelantar el encuentro. Compró los pasajes para estar con ella en su cumpleaños y tuvo que contarle porque Diana vivía con una amiga y no podía aparecer de sorpresa. La noticia la desbordó de emoción.

El recorrido fue largo: desde Pucallpa hasta Lima, luego un vuelo a Ezeiza y desde allí un colectivo hasta Corrientes capital. El trayecto le llevó más de 20 horas. Cuando finalmente se vieron, la conexión fue inmediata, aunque al principio les costó reconocerse. “Yo lo vi y no lo reconocí. Estaba enfrente mío y no me daba cuenta de que era él. Lo vi tan bajito que pensaba: ‘No creo que sea él’. Pero cuando se dio vuelta, me di cuenta”, recordó Diana entre risas.

Augusto lleva una semana en Argentina y planea quedarse tres meses en Corrientes. Alquiló un departamento para que puedan estar tranquilos y probar la convivencia. “Sé que al principio todo va a estar bien y que las discusiones van a ser pequeñas. Por eso quiero ver qué pasa después de este tiempo y comprobar si seguimos llevándonos bien cuando pase la primera etapa. Después, ella va a viajar a Perú para quedarse conmigo otros meses. Le dije que, si después de todo eso todavía me sigue eligiendo como el amor de su vida, puede quedarse conmigo o volver a Corrientes”, explicó él.

Diana está enamorada y quiere construir una vida junto a Augusto. Sueña con casarse y tener hijos, y estaría dispuesta a mudarse. Valora la propuesta de él de tomarse un tiempo para conocerse en persona. Por ahora ninguno tiene hijos y ambos prefieren planificar ese proyecto con tiempo: quieren disfrutar de la pareja al menos cuatro años antes de agrandar la familia. El casamiento también está en sus planes, aunque saben que todavía queda camino por recorrer.

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