Se perdió en Bariloche y volvió dos años después: el mensaje que recibió su dueña en plena quimioterapia
Abril se mudó a Bariloche con su gato, pero a los dos meses el animal desapareció. Casi dos años después, en pleno tratamiento contra un tumor cerebral, un mensaje de dos vecinas le devolvió la esperanza: lo que encontraron en un complejo de cabañas.
Aslan es un gato marplatense que se mudó a Bariloche con su dueña en 2024 y a los dos meses desapareció sin dejar rastro. Un año y ocho meses después, cuando Abril ya daba el reencuentro por perdido, un mensaje de dos vecinas le cambió la vida en el momento más delicado.
La historia arranca con una mudanza. Aslan llegó junto a Abril a la ciudad cordillerana y, a poco de instalarse, se escapó. Sin demasiados contactos en la zona, la mujer recurrió a las redes sociales: publicó una foto del felino con la esperanza de que alguien lo reconociera y se lo devolviera. Los meses corrieron y la posibilidad de volver a verlo se fue apagando.
El diagnóstico que lo cambió todo
A mediados de 2025, Abril recibió un golpe duro: le diagnosticaron un tumor cerebral y debió iniciar un tratamiento de quimioterapia. Cuando estaba cerca del final de ese proceso, el teléfono le devolvió una noticia inesperada.
Del otro lado estaban Paola y Lili, dos vecinas que habían encontrado en un complejo de cabañas un gato muy parecido al de la publicación. El animal no andaba solo: se había vinculado con una gatita que estaba a pocas semanas de parir y la estaba cuidando.
El rescate y la confirmación
Las mujeres rescataron al gato junto a su compañera y los cachorros, y después se pusieron a buscar en redes sociales si alguien había reportado la desaparición de un animal con esas características. Así llegaron al posteo de Abril.
En un primer momento, la dueña desconfió: había pasado demasiado tiempo y no terminaba de creer que fuera el suyo. Pero cuando lo vio cara a cara, las dudas se disiparon. Era Aslan.
Agradecida, Abril compartió la noticia en Facebook: “Gente, Aslan volvió a casa después de un año y ocho meses. Es increíble. Gracias a dos mujeres hermosas que se comunicaron conmigo, lo alimentaron y le brindaron amor los últimos dos meses. Eternamente agradecida. Apareció para mi último mes de quimioterapia”.
El posteo no tardó en viralizarse y se llenó de mensajes de personas que se sintieron tocadas por la historia.
Una nueva convivencia
Hoy Aslan volvió a vivir con Abril, aunque tuvo que acostumbrarse a compartir la casa con Monti, un gatito que su dueña adoptó mientras él estaba desaparecido. Con el nuevo compañero reparte tardes de juegos y siestas.