La ordenanza que iba a destrabar el pase a planta de 385 municipales parecía tener los votos, pero en la sesión se quedó a uno. Y el sindicato apuntó a un concejal que antes había empujado el proyecto.
El Concejo Municipal de Bariloche dejó firme el veto del intendente Walter Cortés a la ordenanza que buscaba crear una comisión mixta para revisar el pase a planta permanente de trabajadores contratados, y la medida cayó muy mal dentro del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOYEM).
La norma, identificada como Ordenanza 3617-CM-26, proponía armar una mesa de trabajo entre el Ejecutivo, el Concejo y el gremio para analizar la situación laboral de 385 empleados municipales. En la sesión del jueves 5 de noviembre, la insistencia para sostenerla consiguió siete votos y quedó a uno de los ocho que necesitaba.
El cambio de postura que sorprendió al gremio
En diálogo con el programa Ideas Circulares, la secretaria general del SOYEM, Brenda Morales, apuntó directo al concejal Juan Pablo Ferrari, a quien el sindicato tenía como uno de los impulsores del proceso.
“Escuchamos atentamente a cada uno de los concejales. Muchos de ellos mantuvieron su voto, salvo el concejal Juan Pablo Ferrari. La verdad es que nos sorprendió mucho porque, cuando iniciamos todo este proceso de pase a planta y reconocimiento de los trabajadores, precisamente este concejal había sido uno de los grandes impulsores”, señaló.
Morales contó que el gremio había mantenido reuniones con el bloque de Ferrari y que después el trabajo siguió con otros concejales, entre ellos Leandro Costa Brutten.
“Nos quedamos con una situación bastante fea porque la realidad es que quedamos en medio de una situación entre el Concejo y el Ejecutivo. Lo vimos todos en el Concejo: un tira y afloje, y cómo nosotros terminamos siendo una variable de ajuste de la dirigencia política que hoy está gobernando”, afirmó.
Puerta abierta, pero con condiciones
Consultada sobre si el sindicato buscaría conversar por fuera de la comisión que planteaba la ordenanza, Morales dijo que los canales institucionales siguen disponibles, aunque puso un límite claro a lo que considera un uso político del reclamo.
“Nosotros siempre estamos abiertos al diálogo. Las mesas están todas abiertas, ellos lo saben, pero a lo que no vamos a prestarnos es a que nos usen para otros objetivos que no tienen nada que ver con el mejoramiento del servicio y la estabilidad laboral de los trabajadores”, sostuvo.
La dirigente remarcó que el gremio sostuvo una misma línea durante todo el proceso y que seguirá dispuesta a conversar con las autoridades.
“Los trabajadores no tienen que ser el sanguchito del medio”
Morales también se refirió al cruce político que quedó a la vista durante la sesión y sostuvo que las diferencias entre los poderes municipales no deberían recaer sobre el reclamo de los empleados.
“Claramente ha sido así, ha quedado registrado en la sesión del Concejo. Lamentablemente tenemos este tipo de actitudes que son públicas y a nosotros nos parece que no es la manera. Los trabajadores no tienen que ser el sanguchito del medio”, expresó.
Y agregó: “Hay cuestiones que se tienen que arreglar entre los dos poderes y sentarse a hablar. No depende precisamente del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales”.
Un sindicato que evalúa jugar más fuerte en la política local
Durante la entrevista, a Morales le preguntaron por el vínculo del SOYEM con los espacios políticos y por la chance de que la organización gremial tenga una participación más activa en la vida institucional de Bariloche.
La dirigente admitió que el resultado de la votación obliga a revisar esa estrategia y anticipó que podrían tener una presencia mayor el año próximo.
“En este contexto nosotros nos vamos a tener que replantear lo que es la participación en la política local. Posiblemente el año que viene participemos con mucha más fuerza porque estamos viendo que nadie nos está dando respuesta”, manifestó.
Morales cuestionó tanto la falta de respuestas del Ejecutivo como el desenlace de la votación en el Concejo, y recordó que ambos poderes tienen responsabilidades sobre el personal municipal y sobre el cumplimiento de las ordenanzas.
También agradeció a los concejales que mantuvieron su acompañamiento a la iniciativa y consideró especialmente valiosa esa postura en el actual escenario político, luego de las elecciones constituyentes del domingo.
Para cerrar, dejó una advertencia sobre la relación del sindicato con los distintos gobiernos y sus decisiones: “Y nosotros tenemos memoria”.
Consultada sobre el sentido de esa frase, respondió: “El trabajador municipal siempre tiene memoria de todo lo que pasa en todos los gobiernos”.