Pasó la noche entera junto a su hija internada en una clínica de Tres Cerritos. Cuando salió a comprar algo a la mañana, un cuidacoches le reclamó plata por el auto. Lo que más lo indignó no fue el monto.
Un padre salteño vivió una situación que todavía lo indigna. Había pasado toda la noche acompañando a su hija internada en una clínica de la zona norte de Salta y, al salir a hacer unas compras a la mañana siguiente, un cuidacoches le reclamó dinero por haberle "cuidado" el auto.
El episodio ocurrió hace alrededor de una semana en las inmediaciones de un sanatorio del barrio Tres Cerritos, a unos 50 metros del establecimiento, según el relato que Diego le hizo llegar a El Tribuno por el WhatsApp del diario.
Una noche de angustia y un reclamo inesperado
El hombre había estacionado su vehículo cerca de una pequeña plaza, frente a unos consultorios médicos y a escasos metros de la clínica. Cuando volvió, se encontró con una persona que le exigía plata por el supuesto cuidado del rodado.
"En un momento sentí muchísima impotencia porque mi cabeza estaba en otra cosa", contó Diego, que tenía toda su atención puesta en la salud de su pequeña hija.
Más que el monto que le pretendían cobrar, lo que lo sacó de quicio fue la actitud del cuidacoches y, sobre todo, el lugar elegido para hacer el reclamo.
"Acá el único tránsito es porque alguien tiene a un familiar enfermo"
En ese sector de Tres Cerritos, la mayoría de quienes estacionan lo hacen para ir a una consulta médica o para acompañar a un familiar internado. Son, en muchos casos, personas que atraviesan momentos de angustia y preocupación.
"Acá el único tránsito es porque alguien tiene a algún familiar enfermo. Esto es aprovecharse y venir a buscar plata de arriba", cuestionó el padre.
Diego aclaró que no busca responsabilizar a nadie: entiende que es difícil imaginar un control en un sector alejado del centro, donde mucha gente pasa por situaciones delicadas por tener familiares internados. Para él, la falta de empatía y el aprovechamiento son de esa persona en particular.
El foco en el respeto a los pacientes y sus familias
Su malestar apuntó directamente al comportamiento de quienes pretenden obtener dinero mediante el supuesto cuidado de vehículos, incluso cuando los dueños están atravesando un momento familiar complicado.
El testimonio expone una situación especialmente sensible: la exigencia de plata a personas que estacionan cerca de un establecimiento de salud porque necesitan acompañar a un ser querido.
La denuncia apunta a una conducta puntual registrada en las inmediaciones de una clínica de Tres Cerritos, sin elementos para afirmar que se trate de una práctica generalizada en el barrio.
Para Diego, el episodio dejó una sensación de impotencia. Mientras su principal preocupación era la recuperación de su hija, tuvo que enfrentar un reclamo económico ilegal que consideró completamente fuera de lugar.