Tailandia hundió 25 tanques y 273 vagones en el mar: lo que apareció 9 años después adentro
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Tailandia hundió 25 tanques y 273 vagones en el mar: lo que apareció 9 años después adentro

Tailandia hundió 25 tanques y 273 vagones frente a sus costas para revivir el mar. Nueve años después, los científicos bajaron a mirar qué había adentro de esas estructuras y se toparon con algo que no esperaban.

En agosto de 2010, el gobierno de Tailandia tomó una decisión que sonaba extraña: mandar al fondo del océano 25 tanques militares y 273 vagones de tren. El objetivo no era militar ni ferroviario, sino ambiental: crear arrecifes artificiales capaces de devolverle vida al mar.

La apuesta se hizo frente a las costas de Narathiwat, en el sur del país, una zona donde las poblaciones de peces venían en caída y los pescadores artesanales atravesaban serias dificultades. La idea era simple: darles refugio a los peces y, de paso, mejorar las condiciones de pesca de las comunidades costeras.

Nueve años más tarde, una investigación se metió bajo el agua para ver qué había pasado con esas estructuras. El resultado sorprendió a los científicos.

Por qué eligieron tanques y vagones para el fondo del mar

Según Al Jazeera, el proyecto estuvo impulsado por la reina de Tailandia. Los vehículos ya habían quedado fuera de servicio y, en lugar de terminar como chatarra, se reutilizaron para generar nuevos hábitats marinos.

Una vez hundidos, los tanques y los vagones quedaron a 9 kilómetros de la costa, a una profundidad de entre 22 y 23 metros. Los tanques medían 6 metros de largo, sin contar el cañón, mientras que los vagones alcanzaban los 6,5 metros de longitud.

Qué encontraron los científicos 9 años después

El estudio se publicó en la Ramkhamhaeng International Journal of Science and Technology y analizó cuatro de los tanques y tres de los vagones sumergidos, a través de distintas observaciones submarinas.

En esas estructuras, los investigadores identificaron 53 especies de peces diferentes, pertenecientes a 21 familias. Entre las más destacadas aparecen los pargos y los peces damisela, además del pez loro jorobado, una especie considerada vulnerable.

Los cardúmenes más numerosos se concentraban en los tanques, porque su estructura ofrecía más huecos y escondites. Los vagones, en cambio, registraron una diversidad ligeramente mayor, aunque la diferencia no alcanzó relevancia estadística.

Un impacto positivo, con matices

La investigación confirmó que los vehículos fueron ocupados por los peces. Sin embargo, no determinó que el proyecto por sí solo hubiera aumentado la cantidad total de peces ni las capturas pesqueras en la zona.

Así y todo, lo que empezó como una solución curiosa para deshacerse de material militar y ferroviario fuera de uso terminó convertido en un ecosistema bajo el agua, con más de medio centenar de especies conviviendo entre tanques y vagones.

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