Tiene 4 kilómetros de diámetro, gira entre Marte y Júpiter y lleva el nombre de un paranaense
¿Sabías que un cuerpo celeste de cuatro kilómetros que orbita entre Marte y Júpiter lleva el nombre de un vecino de Paraná? La distinción llegó desde la Unión Astronómica Internacional, pero él prefiere compartirla con un grupo que fundó en 2019.
La Unión Astronómica Internacional oficializó el nombre de un cuerpo celeste en homenaje a Alberto Anunziato, vecino de Paraná y astrónomo aficionado. La distinción reconoce su trayectoria en la observación lunar y su rol en la creación de la Sociedad Lunar Argentina.
El asteroide mide unos cuatro kilómetros de diámetro y orbita en el cinturón principal, la franja que se extiende entre Marte y Júpiter. En diálogo con Elonce, Anunziato se encargó de aclarar su perfil: "Soy astrónomo aficionado, es un hobby, no soy un astrónomo profesional".
Lejos de quedarse con el mérito propio, el paranaense prefirió compartir el logro con el grupo del que forma parte. "Más que personalmente, lo tomo para nuestra asociación, que es la Sociedad Lunar", señaló.
De la infancia a la terraza de su casa
El interés por los astros le nació siendo chico, aunque recién pudo darle forma de adulto, cuando compró su primer telescopio. "Siempre fue para mí la parte lúdica, como un juego", recordó.
Abogado y traductor de italiano, Anunziato integra la Sociedad Lunar Paranaense, dedicada a la observación astronómica y a la divulgación. También fue uno de los impulsores de la Sociedad Lunar Argentina, presentada en Paraná en 2019 y nacida del trabajo conjunto con observadores de Santa Fe, lo que abrió lazos con aficionados de otros países.
Sus observaciones las hace desde su propia terraza. Según explicó, la Luna puede estudiarse incluso en ciudades con contaminación lumínica y con telescopios pequeños. "La Luna está muy cerca, es un astro que se puede observar con muchos detalles", afirmó.
Un reconocimiento que no esperaba
Para el astrónomo, el aporte no depende de equipos costosos: alcanza con el estudio y el intercambio con otros aficionados. Sobre la distinción internacional, admitió que fue "un mimo al alma" y valoró especialmente que se reconozca a alguien que no es profesional.
Con humor, definió el homenaje como "una especie de fría inmortalidad que está dando vuelta en el espacio".