Trump habló de la paliza electoral y sorprendió con una frase sobre los demócratas
Trump dijo que aceptará el resultado y hasta elogió a los demócratas, pero le apuntó a un factor inesperado para explicar la derrota de su partido. ¿Qué pasó con la guerra en Irán?
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció este martes por la noche la derrota de su partido en las elecciones de medio término y afirmó que aceptará los resultados, al tiempo que se mostró dispuesto a colaborar con la oposición demócrata, que se quedó con el control de la Cámara de Representantes y del Senado.
“Estoy absolutamente dispuesto a aceptar esos resultados”, declaró Trump en una entrevista con The New York Times. Consultado sobre la posibilidad de que los demócratas conquistaran ambas cámaras, agregó: “Trabajaremos con los demócratas y, bueno, esperamos poder trabajar con ellos. Probablemente llegaremos a algún acuerdo”.
Más tarde, en diálogo con Fox, el mandatario elogió el desempeño de la oposición: “Creo que los demócratas hicieron un buen trabajo. De verdad lo creo”.
El descargo en Truth Social
Sin embargo, Trump también buscó despegarse del revés electoral a través de un mensaje en Truth Social: “¡Yo no aparecía en la boleta electoral y, si hubiera aparecido, hubiéramos ganado por una victoria aplastante!”.
Además, atribuyó parte de las derrotas republicanas a la guerra en Irán, aunque sostuvo que no se arrepiente de haber iniciado el conflicto este año. “Irán fue parte de esto”, respondió al Wall Street Journal cuando le preguntaron si la guerra había contribuido al mal desempeño electoral de su partido.
Los resultados que complican a los republicanos
El mandatario siguió el escrutinio desde la Casa Blanca y habló con los periodistas poco antes de las 22.30. Para entonces, la senadora republicana por Carolina del Sur, Darline Graham, ya había perdido su elección, mientras que el procurador general de Texas, Ken Paxton, se encontraba en desventaja en su carrera por una banca en el Senado. Trump aseguró que no se arrepiente de haber respaldado a ninguno de los dos.
“Estoy mirando estos resultados mientras hablamos. Veo que Darline perdió. Es sorprendente. ¿Cómo creen que le habría ido a Lindsey si se hubiera presentado?”, preguntó, en referencia al senador Lindsey Graham, hermano de la candidata y fallecido en julio, quien, a su juicio, probablemente habría ganado.
Según informó LA NACION, la demócrata Annie Andrews se impuso a Darline Graham por cuatro puntos. En Texas, las proyecciones daban como ganador al opositor James Talarico: con el 70% de los votos escrutados, aventajaba a Paxton por 20 puntos. Ese estado no elegía a un demócrata para el Senado desde 1988.
Otro triunfo clave para la oposición fue el de Roy Cooper en Carolina del Norte, donde derrotó al republicano Michael Whatley. Los demócratas necesitaban sumar cuatro escaños para revertir la mayoría republicana de 53 bancas contra 47 en la Cámara alta.
En Georgia, el senador demócrata Jon Ossoff consiguió un segundo mandato con una ventaja de unos 18 puntos. Era el único legislador de ese partido que defendía una banca en un estado donde Trump había ganado en las presidenciales de 2024, cuando se impuso por más de dos puntos.
Avances demócratas en Ohio y Kansas
La oposición también avanzó en Ohio y Kansas. En el primero, las proyecciones daban como ganador al demócrata Sherrod Brown, que superaba al senador republicano Jon Husted por 2,1 puntos con el 87% del escrutinio. En Kansas, con el 75% de los votos contabilizados, Adam Hamilton aventajaba por 13 puntos al oficialista Roger Marshall, en un estado que mantiene representación exclusivamente republicana en el Senado desde 1932.
La pérdida del control legislativo complicará la aprobación de las iniciativas de la Casa Blanca y obligará al Gobierno a negociar con sus adversarios. También ampliará la capacidad del Congreso para investigar medidas de la administración durante los últimos dos años del mandato presidencial.
El nuevo Congreso asumirá el 3 de enero. Trump ya había anticipado que, ante una victoria opositora, se convertiría en “el señor veto” para bloquear la agenda demócrata. En los comicios estuvieron en juego las 435 bancas de la Cámara de Representantes, 35 de las 100 del Senado y 36 gobernaciones.