Tucumán se juega una apuesta clave: lo que aprobó el Senado y nadie te contó
41 votos a favor, 25 en contra y un guiño que la caña esperaba desde hace años: lo que el Senado aprobó anoche puede cambiar el futuro de las destilerías tucumanas. El detalle que nadie mencionó en la votación.
El Senado de la Nación dio media sanción al nuevo marco regulatorio de biocombustibles, un proyecto que reemplaza la Ley 27.640 y que el ministro de Economía de Tucumán, Daniel Abad, junto al titular del IPAAT, Jorge Etchandy, celebraron como un respiro para el sector sucroalcoholero. La votación fue ajustada: 41 votos a favor y 25 en contra. Ahora la pelota pasa a Diputados.
El nuevo régimen tendrá una vigencia de 15 años y pone a la Secretaría de Energía como autoridad de aplicación. Entre los puntos salientes, fija un corte obligatorio mínimo de biodiesel del 7,5% sobre el gasoil comercializado, que subirá al 10% a los 12 meses de sancionada la ley. Para el bioetanol, el corte mínimo será del 12% en las naftas y escalará al 15% en el mismo plazo.
El guiño que esperaba la caña
Uno de los puntos que más entusiasmó en Tucumán es la reserva del 6% del bioetanol para la caña de azúcar y otro 6% para el maíz. Etchandy lo puso como el gran logro: "Tener garantizado un corte del 6% es una gran noticia, que permite que con una mirada de mediano y largo plazo se puedan garantizar las inversiones, no solo las que ya se han hecho, sino las que se están pensando y gestionando ahora en el corto plazo".
El proyecto también introduce subastas en un mercado electrónico único para abastecer las mezclas obligatorias, publica precios de referencia para biodiesel y bioetanol, y habilita la incorporación de biocombustibles por encima de los mínimos. Además, regula el biometano y el combustible sostenible de aviación (SAF o Biojet), y contempla la importación ante escasez de abastecimiento.
El texto establece un período de transición para el mercado de biodiesel hasta el 1° de enero de 2036 y deroga la Ley 27.640 con toda su normativa reglamentaria y complementaria.
Inversiones en puerta y una pelea que sigue
Abad remarcó el trabajo conjunto de las provincias productoras a través de la Liga de Biocombustibles, que integran Tucumán, Salta, Jujuy, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos, entre otras. "Hay inversiones en puerta para ampliar destilerías en Tucumán, Salta y Jujuy, que con esta ley les da previsibilidad jurídica para poder hacerlo", afirmó el ministro.
En esa línea, vinculó la medida con la estrategia provincial de ampliar la matriz productiva. "El gobernador nos pide buscar formas de ampliar la matriz productiva. Tucumán necesita ampliar la matriz productiva porque no tenemos recursos extraíbles. Esta es una forma de ampliar esa matriz productiva, porque le da un horizonte al complejo azucarero para seguir creciendo con las energías renovables", sostuvo.
Etchandy, por su parte, agradeció el acompañamiento del Gobierno provincial y destacó otro cambio de fondo: el esquema de precios. "El sector venía teniendo problemas muy serios porque el precio se establecía de manera unilateral con la Secretaría de Energía de la Nación, y hoy podemos competir libremente con los precios, es decir, que los precios sean rentables para el sector", explicó.
También valoró el 3% adicional de libre disputa para llegar al 15% de bioetanol, que abre la puerta a la producción de maíz junto con la de caña. "Tucumán y el norte argentino tienen capacidades para poder competir", aseguró.
El titular del IPAAT cerró con una mirada a largo plazo: "Estamos hablando de una ley de más de 15 años. Hablar de 15 años hoy en Argentina es muy importante. Son políticas de Estado que trascienden a los gobiernos de turno, lo cual es muy importante y le da previsibilidad y certeza jurídica al sector privado para seguir invirtiendo, no solo en Tucumán, sino junto con Salta y Jujuy en las economías regionales".
Con la media sanción, la provincia se ilusiona con nuevas inversiones, pero la definición final queda en manos de Diputados.