Un pedido de disculpas en el Parlamento de Armenia terminó a trompadas y sillazos
Un diputado oficialista le exigió a un opositor que se disculpara por las declaraciones de un familiar. La respuesta terminó con una silla volando en el recinto y una ambulancia en la puerta del Parlamento.
Lo que empezó como un reclamo entre dos legisladores derivó en una batalla campal dentro del Parlamento de Armenia. Diputados del oficialista Contrato Cívico y de la oposición Armenia Fuerte se enfrentaron a golpes de puño este jueves, y la pelea siguió en los pasillos del edificio aun después de que se decretara un receso.
El detonante fue un pedido de disculpas. Tarón Chajoián, del partido de gobierno, le exigió a Narek Karapetián, referente de Armenia Fuerte, que se retractara por declaraciones polémicas que un familiar suyo había hecho durante la campaña electoral de junio.
De la banca a la tribuna
Karapetián contestó primero desde su asiento. Después se levantó y caminó hacia la tribuna, y ahí se le sumaron legisladores de ambos bloques. El clima se tensó en segundos.
Según el medio News.am, un representante de Armenia Fuerte empujó a Chajoián y este respondió con un golpe. Otras fuentes sostienen, en cambio, que el primer puñetazo lo habría dado el diputado opositor.
La discusión se convirtió en un choque generalizado. Entre empujones y trompadas, uno de los presentes llegó a arrojar una silla contra el grupo rival.
La pelea siguió afuera del recinto
La decisión del presidente del Parlamento de interrumpir la sesión no alcanzó para frenar los incidentes. La gresca se trasladó a los pasillos, donde personal de seguridad y legisladores de otras fuerzas intentaron separar a los contendientes.
La tensión fue tal que una ambulancia llegó al edificio parlamentario. Para entonces, uno de los diputados opositores tenía la nariz ensangrentada.
Tras el episodio, Armenia Fuerte culpó al partido gobernante por lo sucedido. La fuerza fue fundada por el empresario armenio-ruso Samvel Karapetián, quien se encuentra bajo arresto domiciliario. Desde ese espacio también cuestionaron que no se haya dispuesto una pausa apenas arrancó el conflicto, en lugar de esperar a que la situación escalara.
El respaldo de Pashinián
El primer ministro Nikol Pashinián salió a defender a los legisladores oficialistas y rechazó cualquier tipo de violencia contra los integrantes del Parlamento. “Nadie puede levantarle la mano a un diputado”, afirmó. Y agregó: “Todo tiene un límite. Deben conocer su lugar”.
Más allá del cruce entre los bloques, el mandatario dejó abierta la puerta a un acuerdo con la oposición para convocar un referéndum constitucional. La consulta está atada a un objetivo central de la política exterior armenia: firmar una paz definitiva con el vecino Azerbaiyán.
En ese marco, el ministro de Exteriores, Ararat Mirzoyán, instó a los opositores a respaldar la iniciativa y prometió que los integrantes del Gobierno renunciarán si no logran el apoyo de la ciudadanía para modificar la Constitución.
La propuesta de consulta popular abre la chance de una negociación entre oficialismo y oposición, pese al enfrentamiento que sus representantes protagonizaron dentro del Parlamento.