Una farmacia lleva 65 días esperando una inspección y el pueblo ya junta firmas
Una farmacia completa tiene todo listo para abrir en 28 de Noviembre, pero lleva más de 65 días esperando una inspección que nunca llega. El pueblo ya juntó firmas y hay denuncias penales. ¿Qué dice el Gobierno?
La Federación Económica de Santa Cruz denunció que el Ministerio de Salud provincial mantiene en silencio el pedido de habilitación de una farmacia en 28 de Noviembre, una inversión privada que lleva más de dos meses sin respuesta. El titular de la entidad, Guillermo Polke, aseguró que la demora ya escaló a manifestaciones, juntadas de firmas y denuncias penales.
En diálogo con el programa El Mediador, que se emite por Tiempo FM 97.5, Polke explicó que el reclamo apunta directamente al Gobierno provincial por la demora en una inversión de un empresario santacruceño del rubro farmacéutico. Según contó, el hombre completó todos los trámites para obtener el permiso de explotación del Ministerio de Salud Pública, pero nunca recibió una respuesta.
“A pesar de las presentaciones que hemos hecho y ha hecho el empresario, el Estado provincial no se ha manifestado. Silencio de radio total”, disparó el dirigente.
Una necesidad básica, no un negocio más
Polke sostuvo que el problema trasciende al empresario y a la Federación Económica: afecta directamente a los vecinos de 28 de Noviembre, que no tienen una farmacia para conseguir medicamentos. La situación ya derivó en protestas y firmas, además de causas penales contra el funcionario involucrado.
“Se ha tornado una cuestión grave porque no estamos hablando de un almacén, sino de una necesidad básica que tiene la población de 28 de Noviembre de poder conseguir los medicamentos”, afirmó.
El trámite pendiente no es la habilitación comercial, que ya fue concedida, sino el permiso para funcionar como farmacia, que debe emitir el organismo público de Salud de la provincia. La empresa espera una inspección desde hace más de 65 días.
La comparación con la S.A.U. que descoloca
Para Polke, la demora no se explica por la falta de documentación. El dirigente contrastó el caso con la inscripción de la S.A.U. en el registro de proveedores del Estado santacruceño: según dijo, esa empresa fue habilitada en más de 50 rubros, incluido el de droguería, pese a que para operar necesita un director técnico, habilitaciones de Salud Pública, de la ANMAT y una habilitación comercial.
“Nada de eso tiene la S.A.U., pero se lo aprobó y se lo inscribió en el registro de proveedores del Estado santacruceño. Si fuese una farmacia común y corriente del sector privado, le pedirían todos esos requisitos que yo acabo de mencionar y seguramente muchos más”, cuestionó.
El presidente de la FESC interpretó esa diferencia como “una cuestión de animosidad contra el empresario santacruceño”, que ya tiene farmacias en El Calafate y Río Gallegos y conoce la actividad.
“Es una inversión donde no le pidió nada a nadie, simplemente lo que está pidiendo es que el Gobierno de Santa Cruz haga lo que tiene que hacer. Presentó toda la documentación, no está pidiendo favores”, subrayó.
Reclamos que no obtuvieron respuesta
La Federación Económica envió notas al Ministerio de Salud Pública, al Ministerio de Gobierno y al Ministerio de la Producción. Hasta ahora no recibió contestación alguna. “No han contestado nada”, lamentó Polke.
El dirigente consideró que, si existiera algún impedimento real para otorgar el permiso, las autoridades deberían comunicarlo. Incluso planteó que se podría emitir un certificado provisorio mientras se resuelve la situación de fondo.
“Si vos me decís ‘acá hay un motivo, hay irregularidades y no le podemos extender el certificado’, es entendible. Listo, se soluciona”, expresó.
También apuntó contra la contradicción entre el discurso oficial de apoyo a la producción y a la generación de empleo y lo que ocurre con esta inversión. “A la vista está que no está pasando eso. Hay un doble discurso y eso realmente es lo que uno pone en la vidriera para que la sociedad se dé cuenta de que acá hay algo que no está funcionando bien”, sostuvo.
Y fue más allá al vincular el caso con otras situaciones del sector farmacéutico: “Acá hay algo raro y yo me pregunto qué es lo que se está buscando. ¿Se está buscando beneficiar a alguien? ¿Se está buscando que la S.A.U. sea el gran proveedor en el negocio farmacéutico?”.
Sin farmacia, los vecinos dependen de favores
El impacto más concreto lo sufren los habitantes de la Cuenca Carbonífera. Sin una farmacia en la localidad, muchos deben organizar viajes de compras o pedirle a conocidos de Río Gallegos que les compren los remedios y se los manden por transporte.
“Es así, esperando el favor de alguien que le acerque esos medicamentos, obviamente muchas veces encareciéndolo también porque esta cuestión de gastos logísticos a la larga lo terminan encareciendo y generan demoras e incertidumbre de la gente. Es totalmente inentendible”, concluyó Polke.