Una funcionaria provincial fue a la cancha, insultó a los árbitros y la sanción no fue la peor parte
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Una funcionaria provincial fue a la cancha, insultó a los árbitros y la sanción no fue la peor parte

La funcionaria reconoció la falta y pidió disculpas, pero la sanción no quedó ahí: el mismo partido terminó con un hincha suspendido cinco años por usar la muerte del hijo de un árbitro para insultarlo.

La subsecretaria de Salud Social y Comunitaria de La Pampa, Cintia Zalabardo, fue suspendida por un mes por la Federación Pampeana de Básquetbol (FEPAMBA) tras insultar a la terna arbitral en un partido del Pre-Federal. El episodio ocurrió el viernes 24 de octubre en el estadio de All Boys de Santa Rosa, cuando el local recibió a Sportivo Independiente de General Pico por la fecha 13.

El fallo 32/26 del Tribunal de Disciplina de la FEPAMBA tomó como base el informe de los jueces Agustín Alainez y Andrés Febre, y del comisionado técnico Andrés Díaz. Según ese documento, a poco más de tres minutos del final se expulsó a la espectadora local Cintia Carina Zalabardo por "proferir insultos graves a escasa distancia de las autoridades".

En su descargo, la funcionaria reconoció "la incorrección de su conducta" y se disculpó. El tribunal le aplicó un mes de suspensión y la inhabilitó para ingresar a estadios bajo jurisdicción de la FEPAMBA. La sanción se fundamentó en los insultos graves, pero se atenuó por el reconocimiento expreso de la falta.

El hincha que usó una tragedia personal

El mismo partido dejó otras tres personas sancionadas por agredir a los árbitros. El caso más grave fue el de un simpatizante de Independiente que apeló a una tragedia personal de uno de los jueces: según el fallo, el árbitro había perdido un hijo y el hombre le gritó aludiendo a ese hecho.

El agresor fue expulsado del estadio, pero siguió en las inmediaciones e intentó reingresar varias veces. Al terminar el partido volvió a entrar al campo de juego, increpó otra vez a los jueces y quiso eludir la seguridad para "tomar contacto físico con las autoridades".

En su defensa negó haber dicho esas palabras y alegó que fue malinterpretado. Sin embargo, el tribunal escuchó a una planillera del partido, quien confirmó que el hombre insultó a uno de los jueces refiriéndose a la muerte de su hijo. Esa declaración coincidió con el informe arbitral.

Por eso se le impuso la pena más dura: cinco años de suspensión e inhabilitación absoluta "para ingresar a cualquier estadio donde se disputen partidos oficiales organizados y/o fiscalizados por la Federación Pampeana de Básquetbol (FEPAMBA) y/o la Confederación Argentina de Básquetbol (CAB)". El tribunal consideró que incurrió en "infracciones gravísimas a la moral deportiva, agresión psicológica extrema e ingreso indebido y violento al campo de juego".

"Utilizar el dolor personal e irreparable de la muerte de un hijo constituye una transgresión que excede cualquier reclamo reglamentario", subrayó el fallo.

Dos meses para los que entraron al campo

Los otros dos sancionados son hombres que ingresaron al campo de juego cuando terminó el partido e insultaron y amenazaron verbalmente a los árbitros. Uno llegó a tomar del brazo y de la camiseta a uno de los jueces. Ambos recibieron dos meses de suspensión e inhabilitación para ingresar a espectáculos deportivos oficiales de básquetbol.

Además, el Club All Boys fue apercibido para que adapte la infraestructura y la logística destinada a la terna arbitral y a los comisionados técnicos. El informe arbitral señaló la "inexistencia o falta de disponibilidad de un vestuario para árbitros que cuente con un acceso rápido, directo y debidamente protegido desde el rectángulo de juego". Esa deficiencia obligó a las autoridades a permanecer más de veinte minutos en la mesa de control "bajo un clima de extrema hostilidad y desprotección ambiental".

Si el club reincide o vuelve a fallar en las garantías organizativas, el estadio podrá ser clausurado y suspendido.

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