Una huerta que nació en un hospital de Neuquén cumple 13 años y abre sus puertas
Parecía una simple huerta detrás del Hospital Heller y terminó convertida en un punto de encuentro que cumple 13 años. Este jueves abre sus puertas con feria de plantines y actividades para toda la familia. ¿Qué se puede hacer adentro?
La Huerta Heller-Proda, el espacio comunitario que funciona frente al Hospital Heller de Neuquén, sopla 13 velitas y lo festeja a lo grande. La cita es este jueves 24 de septiembre, de 13 a 17, en el predio de José Marín y Godoy.
La jornada es abierta y gratuita. Están invitados huerteras y huerteros, familias, vecinos, trabajadores de la salud, organizaciones e instituciones que forman parte de esta experiencia que mezcla producción de alimentos, alimentación saludable y cuidado de la salud.
Qué se podrá encontrar en el festejo
Habrá una feria de plantines con ejemplares de estación, plantas aromáticas y florales. También distintas actividades impulsadas por quienes participan habitualmente del espacio.
Los visitantes podrán sumarse a propuestas de reconocimiento de plantas, aromas, sabores y sus diferentes usos. Además, habrá lugar para compartir recetas, historias y conocimientos vinculados a la producción de alimentos y a los saberes que se transmiten entre generaciones.
Una historia que arrancó en 2013
La Huerta Heller-Proda nació en 2013 de un trabajo articulado entre el Hospital Heller y el Programa de Desarrollo Agroalimentario (Proda), que depende de la subsecretaría de Producción.
Lo que empezó como una propuesta socioproductiva fue creciendo hasta convertirse en un espacio comunitario abierto. Allí participan usuarios y usuarias de distintos servicios de salud, familias, vecinos, organizaciones, instituciones, agentes sanitarios y técnicas del Proda.
Con el tiempo, la iniciativa incorporó una mirada que combina agricultura urbana, agroecología y soberanía alimentaria. La producción se desarrolla junto con el intercambio de saberes, la participación y la construcción de vínculos entre quienes forman parte del espacio.
Hoy, además de los bancales destinados a la producción familiar y comunitaria, se llevan adelante iniciativas relacionadas con plantines, flores, fitopreparados, deshidratados y compostaje.
Según se explicó desde el espacio, estas actividades permiten fortalecer capacidades, promover la integración social y generar oportunidades para las familias y las personas que participan de la huerta.
Salud y comunidad, de la mano
La experiencia tiene una dimensión vinculada con la salud y los vínculos comunitarios. Desde la organización destacan que los encuentros permiten compartir tareas, conocimientos y responsabilidades en un ámbito diferente al de la atención sanitaria tradicional.
“Los encuentros nos hacen muy bien. Intercambiamos semillas, aprendemos de otros huerteros y compartimos mucho”, expresó Inés, una de las integrantes históricas de la huerta.
Dominga, otra de las huerteras, puso el foco en la importancia de conservar y compartir las semillas como parte de un proceso que trasciende a las generaciones actuales.
“Es fundamental intercambiar semillas, es muy importante tener semillas para las futuras generaciones. Hacer huerta es salud”, sostuvo.
En ese recorrido también quedó instalada una expresión que sintetiza el espíritu del lugar: “Acá somos todos huerteros”. La frase resume una experiencia en la que las diferencias entre quienes participan pasan a un segundo plano frente al trabajo compartido.
La jornada de este jueves será una oportunidad para conocer el espacio y acercarse a las actividades que se desarrollan durante todo el año. La convocatoria está abierta a vecinos, familias, instituciones, trabajadores de salud, organizaciones y personas interesadas en la producción de alimentos.
A 13 años de su creación, la Huerta Heller-Proda mantiene una propuesta que vincula tierra y salud, producción y comunidad. El aniversario permitirá volver a reunir a quienes sostuvieron este recorrido y abrir las puertas del espacio a nuevos participantes.