Un vecino de Neuquén se topó con un murciélago en su casa y llamó a la Municipalidad. Lo que le respondieron sobre cómo atraparlo sin tocarlo y el riesgo que esconden estos animales.
La aparición de decenas de murciélagos en un edificio céntrico de Neuquén y las denuncias por su presencia en una escuela de Plottier encendieron las alarmas entre los vecinos. Ante la preocupación, desde la Municipalidad de Neuquén explicaron qué hacer si un murciélago entra a una vivienda y cómo actuar sin correr riesgos.
El médico veterinario Fernando Saiz, director de Epidemiología y Laboratorio de Vectores de la Subsecretaría de Ciudad Saludable, aclaró que estos animales son parte de la fauna urbana habitual. “Es una fauna habitual de la ciudad, una fauna urbana. Es un bichito insectívoro que hace un equilibrio ecológico con el tema de los insectos. Le hace bien a la ciudadanía, pero son feos”, describió a LM Neuquén.
El peligro que no se ve: la rabia
Más allá de su rol ecológico, Saiz advirtió que los murciélagos pueden ser reservorios naturales del virus de la rabia. Esto significa que pueden portar la enfermedad sin mostrar síntomas, por lo que recomendó evitar cualquier contacto directo.
Si una persona se encuentra con un murciélago dentro de su casa, la primera indicación es no intentar agarrarlo con las manos. “Hay que atraparlo sin tocarlo. Si está adentro de una casa, en el piso, para atraparlo se puede usar un balde dado vuelta y una madera para despegarlo de la pared, ponerlo en una caja y colocarle un peso arriba”, detalló el especialista.
También puede usarse una caja de zapatos y, si hay que manipular el recipiente, se deben usar guantes para evitar el contacto directo con el animal.
A quién llamar y qué hace la Municipalidad
Una vez contenido el murciélago, el siguiente paso es comunicarse con el área municipal correspondiente. El equipo de la Municipalidad de Neuquén puede retirar el ejemplar y trasladarlo para su análisis. Los vecinos pueden llamar al 2995 76-4393 o al 4491217, interno 147 de atención al ciudadano.
“Si una nos llama, nosotros lo retiramos. No hacemos la maniobra de captura, porque no tenemos permitido entrar a las viviendas. Por eso es importante que puedan atraparlo y comunicarse con nosotros”, señaló Saiz.
El objetivo es que el animal llegue al laboratorio para determinar si porta el virus de la rabia. Con ese resultado, las autoridades evalúan si corresponde alguna acción preventiva, como la vacunación de personas o animales expuestos.
Qué hacer si hubo contacto con una persona o una mascota
Si alguien tocó al murciélago, debe concurrir al centro de salud más cercano para recibir atención y evaluar la necesidad de vacunación antirrábica.
La situación también requiere atención si en la vivienda hay perros o gatos que pudieron haber tenido contacto con el animal. En ese caso, se debe realizar un control antirrábico y consultar con un veterinario. Según explicó Saiz, se controla la aparición de síntomas en las mascotas y, si durante los 10 días posteriores no presentan signos de la enfermedad, se aplica la vacuna correspondiente.
Entre las señales a observar mencionó la falta de coordinación, las dificultades para masticar y tragar y los problemas para comer o tomar agua.
Por eso, ante la aparición de un murciélago dentro de una casa, el funcionario insistió en que es importante informar la situación y no resolverla por cuenta propia. El análisis del ejemplar permite determinar qué medidas de prevención adoptar para las personas y los animales que pudieron estar en contacto.
Por qué aparecen más murciélagos en primavera
Saiz explicó que durante septiembre y octubre suele incrementarse la actividad de estos animales, que hibernan en los meses más fríos y retoman su actividad con la llegada de la primavera. Este año se espera una temporada de temperaturas más bajas y prolongadas, por lo que la actividad de los murciélagos podría extenderse durante más tiempo.
El veterinario recordó que, aunque su presencia puede generar temor o rechazo, cumplen una función ecológica al alimentarse de insectos. El problema aparece cuando ingresan a las viviendas o cuando se produce un contacto con personas o mascotas.
El mensaje de la Municipalidad es evitar tocarlos, contenerlos de manera segura si se encuentran dentro de una casa y comunicarse con el Laboratorio de Bienestar Animal para informar lo ocurrido y recibir indicaciones. La recomendación es no intentar matarlos ni descartarlos sin consultar: el ejemplar puede ser necesario para los análisis que permitan determinar si existe riesgo de rabia y definir las medidas sanitarias correspondientes.