Vialidad pierde 50 trabajadores y advierten por la Cuesta del Totoral: “No se puede circular”
Política · Catamarca

Vialidad pierde 50 trabajadores y advierten por la Cuesta del Totoral: “No se puede circular”

Perdieron 50 compañeros que trabajaban en convenios municipales, no reciben ropa de seguridad desde 2024 y el combustible para los equipos pesados depende de autorizaciones que tardan días. Desde el gremio vial advierten que la Cuesta del Totoral ya es intransitable.

El gremio vial de Catamarca denuncia que la falta de personal, insumos y combustible convirtió a las rutas 38 y 157 en un peligro constante. La Cuesta del Totoral, dicen, es intransitable.

Franco Carabajal, secretario general del gremio de Vialidad Nacional en la provincia, no habla en abstracto. Lo que describe lo ve cada vez que sale a la ruta: “Vas por la 38 o por la 157 y te das cuenta de que las rutas son muy peligrosas. Advertimos que se iban a convertir en 'rutas de la muerte', porque realmente como está no se puede circular. La Cuesta del Totoral está imposible de transitar; es un peligro”, sostuvo en diálogo con El Ancasti.

La advertencia no es nueva, pero el dirigente asegura que el deterioro ya dejó de ser una amenaza para volverse paisaje cotidiano. Y pone el foco en dos frentes: la pérdida de trabajadores y las decisiones que se toman a más de mil kilómetros de distancia.

De 227 a 177: la sangría de personal

El distrito provincial opera hoy con una plantilla de apenas 177 trabajadores para cubrir un extenso trazado asfáltico. Según Carabajal, desde que arrancó 2024 se perdieron 50 compañeros que trabajaban bajo convenios municipales en Paclín, Chumbicha, San Antonio y Belén.

“Pensábamos que esos compañeros iban a pasar a planta, porque siempre fue así: se los capacitaba, Vialidad les pagaba, les daba ropa y quedaban aptos para entrar. Con las medidas del Gobierno nacional se dieron de baja los convenios y no pudieron ingresar. Ahí perdimos 50 compañeros que realmente estaban trabajando sobre la ruta”, explicó.

El ajuste también se siente en los insumos básicos. El personal no recibe indumentaria de seguridad desde 2024 y conseguir combustible para los equipos pesados se volvió una odisea. “El problema más grave que tenemos hoy es el combustible para los equipos pesados. Antes gestionabas la urgencia acá y salías a trabajar. Hoy cualquier carga requiere autorizaciones previas de Buenos Aires. Tardan días en responder y le quitan margen de maniobra a las provincias, con gente que desconoce lo que pasa en el interior”, denunció.

La dependencia de las oficinas porteñas no solo demora la carga de combustible: también dilata cualquier respuesta ante una emergencia. “Nos están quitando las funciones y lo manejan todo desde Buenos Aires. Eso hace peor el trabajo, porque realmente ante una urgencia la respuesta sale tarde. Antes aparecía la emergencia, se notificaba y se pagaba en el momento; ahora tenés que pedir autorización para todo”, agregó.

El horario que no resiste el verano norteño

A la burocracia se sumó otra decisión centralista: la unificación horaria fijada desde la sede central que estableció el inicio de la jornada a las 9 de la mañana para todo el país. En el norte, advierte Carabajal, eso es inviable.

“En el norte siempre arrancamos a las 6 o 7 de la mañana. En verano, con temperaturas de 40 grados, a las 9 tenés el sol encima. Con el calor del verano norteño es imposible trabajar en esos horarios”, señaló.

El impuesto que recauda pero no llega a las rutas

El reclamo gremial apunta al manejo del Impuesto a los Combustibles Líquidos, una partida creada por ley que debería tener como destino específico el mantenimiento y la creación de obras viales. Los números oficiales del Sistema Vial Integrado (SisVial) muestran que entre enero y julio de 2026 se recaudaron 3,8 billones de pesos, de los cuales solo llegó a las rutas el 2,59% ($99.572 millones). La ley exige destinar al menos el 14,29%.

Cuando el ministro de Economía, Luis Caputo, pasó por Catamarca, este medio le consultó por el destino de esos fondos. El funcionario rechazó que existan irregularidades en las colocaciones financieras y argumentó que el dinero se ubicó en plazos fijos y títulos públicos “para que no pierdan valor”.

La polémica escaló en todo el país: hubo una denuncia penal y múltiples pedidos de interpelación en el Congreso. La diputada nacional Victoria Tolosa Paz (UxP) denunció penalmente a Caputo y al presidente del Banco Nación, Darío Wasserman. “Lo que estamos denunciando es que recursos tributarios que tienen un destino específico e irrevocable -el pago de obras y el mantenimiento de la red vial nacional- fueron retenidos y colocados masivamente en instrumentos financieros”, sostuvo la legisladora.

La causa tramita en los tribunales de Comodoro Py, donde la Justicia ya aceptó como querellantes a Tolosa Paz y al gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela. Mientras tanto, la oposición unificó proyectos en Diputados para exigir que el ministro asista a dar explicaciones, pero las comisiones parlamentarias mantienen la iniciativa bajo debate técnico y sin fecha de citación obligatoria.

Carabajal fue tajante sobre este punto: “Nosotros venimos denunciando que el impuesto a los combustibles no se utiliza como marca la ley. Hoy hay más de un billón de pesos en plazos fijos. Están guardando la plata mientras reparar una ruta sale cada vez más caro. Por no invertir hoy, el día de mañana va a salir el triple. La plata está, pero no la están invirtiendo en los caminos”.

Gobernadores reclamaron un plan nacional de infraestructura

Con la obra pública paralizada, un grupo de mandatarios provinciales le pidió al Ejecutivo un plan nacional de infraestructura durante la segunda Cumbre Federal de Logística organizada por el Consejo Federal de Inversiones (CFI). Del encuentro participaron el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger; y los gobernadores Martín Llaryora (Córdoba), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Axel Kicillof (Buenos Aires) y Elías Suárez (Santiago del Estero).

Llaryora puso el acento en el rol de las rutas nacionales como motor del desarrollo: “Nuestras rutas son vías fundamentales que permiten conectar la producción con destinos de difícil acceso para potenciar la industria y el comercio”. Y disparó contra la Casa Rosada: “Nación no construye ni un bicicletero”. Para el cordobés, sin un plan nacional los esfuerzos provinciales son en vano: “Sin una Nación que entienda que tiene que desarrollar y ser un actor central, por las obras que hay que hacer, es imposible desarrollar la Argentina sin la mirada federal”.

Más siniestros y una Justicia que interviene

El deterioro tiene consecuencias medibles. Un informe de la Federación de Personal de Vialidad (FEPEVINA) contabilizó 29 víctimas fatales y más de 20 heridos de gravedad en rutas nacionales entre junio y julio. La mayoría de los siniestros ocurrió en tramos con deformaciones de calzada superiores a los 30 milímetros, una falla que acumula agua y desestabiliza cualquier vehículo.

La situación motivó fallos de la Justicia Federal. En Formosa, por ejemplo, se ordenó la reparación perentoria de la Ruta 11 bajo apercibimiento de sanciones penales para las autoridades del organismo. El cuadro es tan crítico que varias provincias ya empezaron a hacerse cargo del mantenimiento que le corresponde a Nación.

Concesiones privadas: el plan que preocupa al gremio

El Gobierno nacional apunta a avanzar con concesiones privadas a 20 años sobre los corredores comerciales de mayor tránsito, principalmente en la Pampa Húmeda. El esquema fue defendido por el titular de Vialidad Nacional, Marcelo Campoy, en el Congreso, pero encendió críticas gremiales porque deja sin financiamiento estatal a casi 30.000 kilómetros de rutas en el resto del país.

Para Carabajal, esa política desconoce la realidad federal: “Él tiene la idea de privatizar todo, pero Vialidad es una institución federal. Tendría que recorrer las provincias y ver cómo está cada una; no es lo mismo el norte que el sur. Habla desde el desconocimiento de la situación en todo el país”.

Catamarca, a cargo de 180 kilómetros

Ante la retirada de las obras federales, la Provincia firmó un acuerdo con Nación para asumir con fondos propios la reparación de 180 kilómetros de trazas nacionales (rutas 38, 60 y 157, incluida la Malla 441 de la 38). El convenio no incluye reembolsos desde la Casa Rosada y habilita a Catamarca a cobrar peaje para solventar los trabajos, aunque la Provincia no confirmó que vaya a utilizar esa posibilidad.

Desde el sindicato advierten que esta salida termina trasladando el costo del ajuste a los usuarios locales, que podrían pagar dos veces por un mantenimiento que Nación dejó de hacer. A ese panorama se suma la amenaza del clima: Carabajal anticipó que El Niño genera incertidumbre por el estado del trazado asfáltico y adelantó un trabajo conjunto entre Provincia y municipios, aunque con una advertencia: desde Vialidad Nacional “vamos a hacer lo que podamos con los recursos que nos quedan”.

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