Durante años, en pleno monte chaqueño, cocinar y comer bien dependía de factores que no estaban en sus manos. El agua llegaba de lejos y la comida faltaba. Lo que empezaron a construir desde 2020 cambió esa realidad para siempre.
Familias Qom y Moqoit del centro-oeste chaqueño dieron un paso que parecía lejano: producir lo que comen. Detrás hay una iniciativa que empezó por lo más básico, el agua, y que ahora suma huertas, gallineros y cocinas a leña.
El Instituto de Cultura Popular (INCUPO) acompaña a estas comunidades desde 2020 con la construcción de aljibes para almacenar agua de lluvia. Para muchas familias significó contar con ese recurso por primera vez en sus casas.
Con el agua cerca, se abrió una etapa nueva: la producción de alimentos para el consumo propio.
De los aljibes a la mesa
A partir de los aljibes ya construidos, la entidad impulsa huertas y gallineros. El objetivo es producir verduras y huevos, diversificar la alimentación y ganar autonomía en los hogares.
La propuesta también incluye cocinas a leña. Estas buscan mejorar las condiciones en que se preparan los alimentos, evitar que se cocine sobre el piso y reducir la exposición directa al fuego y al humo.
Así, el abordaje cubre varias dimensiones de la alimentación familiar: desde la disponibilidad de agua y de alimentos nutritivos hasta las condiciones en las que se cocina y sus efectos sobre la salud.
Por qué el acceso a la comida es un desafío
En comunidades indígenas del interior de Chaco, acceder a alimentos nutritivos no es sencillo. Los desmontes, los cambios en las formas de alimentación y las dificultades económicas limitan las posibilidades de producir y de consumir alimentos variados, frescos y saludables.
Una alimentación saludable depende de mucho más que lo que llega al plato. Contar con agua segura, tener recursos para producir y disponer de condiciones adecuadas para cocinar son factores centrales para la salud y la calidad de vida.
Un trabajo junto a las familias
Las iniciativas se llevan adelante con la participación activa de las familias. Incluyen acompañamiento, herramientas, materiales y capacitaciones para poner en marcha las propuestas y sostenerlas en el tiempo.
La meta es fortalecer las capacidades de las comunidades para producir sus propios alimentos, mejorar la alimentación cotidiana y construir mejores condiciones de vida.
Cómo colaborar
INCUPO lleva adelante una campaña de donaciones para continuar este trabajo y sumar a más familias a la construcción de huertas, gallineros y cocinas a leña.
Quienes quieran colaborar pueden hacerlo a través de la página de la campaña: https://incupo.org.ar/agua-y-alimentos/