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“Los Cuatro Pueblos Gemelos” de Monteros

Fueron creados por razones políticas y sociales sobre la zona oeste del departamento Monteros durante los años 1976 y 1977.

“Los Cuatro Pueblos Gemelos” fueron construidos en la segunda mitad de la década de 1970 en la zona de operaciones contra la guerrilla en Argentina. Estos pueblos fueron establecidos en una línea imaginaria, paralela a la antigua ruta nacional 38, al oeste de la circunscripción de Monteros, en lo que solía llamarse Pampa de Anchilchi.

El teniente (pos portem) Rodolfo Hernán Berdina, el soldado Ismael Maldonado, el capitán (PM) Héctor Cáceres y el sargento Miguel Arturo Moya fueron las personas que se encontraban en estos pueblos. La ubicación exacta de cada uno de los pueblos no está claramente especificada en el texto, pero se menciona su cercanía a la circunscripción de Famaillá y a las intersecciones de las rutas 344, 324 y 325, así como en los límites de Chicligasta del pedemonte del Aconquija.

La descripción del paisaje destaca la belleza natural de la zona, con vegetación exuberante, montañas imponentes, un cielo celeste despejado y un sol radiante. A través de las calles de cada uno de estos pueblos gemelos, se puede apreciar la escena matutina y colorida que conforma este hermoso paisaje rural.

Tucumán - Teniente Berdina | Argentina.gob.ar

“Los Cuatro Pueblos Gemelos”, en el departamento Monteros, provincia de Tucumán, fueron creados durante la última dictadura militar en Argentina. En aquella época, el general Antonio Domingo Bussi asumió el cargo de gobernador de la provincia de Tucumán.

Bussi, quien previamente había recibido el mando del “Operativo Independencia” de manos del general Acdel Vilas a fines de 1976, llevó a cabo una serie de medidas represivas en la región.

En el ejercicio de su cargo como gobernador de facto, Bussi decidió fundar cuatro pueblos en la provincia, cuyos nombres evocaban a militares fallecidos en acciones contra la guerrilla del monte en 1975: Teniente Berdina, Capitán Cáceres, Soldado Maldonado y Sargento Moya.

Estos pueblos fueron construidos de manera paralela a lo largo de la Ruta Provincial 324, conocida como la “ruta interpueblos”, que curiosamente tenía en su punto de origen el Centro Clandestino de Detención (CCD) conocido como “La Escuelita”.

Estos pueblos se encuentran ubicados al pie de las Sierras del Aconquija, donde se encontraba la “Compañía del Monte Ramón Rosa Jiménez” del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), la cual fue desarticulada al comienzo del Proceso de Reorganización Nacional.

Según el periodista Daniel Gutman en su libro “Sangre en el monte, la increíble aventura del ERP en los cerros tucumanos”, Bussi, quien había sido observador de la guerra de Vietnam, habría seguido el modelo de aldeas estratégicas aplicado por Estados Unidos en aquel conflicto armado.

Muchas de las tierras utilizadas para la fundación de estos pueblos fueron arrebatadas por la fuerza a sus propietarios. Algunos de ellos han llevado adelante juicios por este motivo, ya que en su momento se hicieron pasar por donaciones. Además, las viviendas fueron adjudicadas a personas que habitaban las colonias de los cerros, en el marco del llamado “Plan de Reubicación Rural”.

De acuerdo a Gutman, nadie fue consultado sobre si quería o no dejar el monte para acceder a una vida más civilizada, ya que Bussi había decidido agrupar a esas personas en lugares con presencia de control estatal para evitar la dispersión en el ambiente rural, que según él, favorecía el accionar psicológico de los activistas marxistas.

Los cuatro pueblos fundados por Bussi presentan la misma apariencia física. Se construyeron en base a una plaza principal, frente a la cual se encuentra un Centro Cívico que alberga una comisaría, la comuna rural, una biblioteca y una iglesia. Originalmente, también había un juzgado de paz, pero ya no existe.

Detrás de la comuna se encuentran complejos deportivos y un gran tanque de agua. Todos ellos cuentan también con un centro comercial donde se encuentran almacenes que venden artículos de primera necesidad. Con el paisaje de fondo de las Sierras Aconquija, dan la impresión de una escenografía de película.

Todo en estos pueblos evoca al ejército. En las plazas, se pueden encontrar placas inaugurales que mencionan la presencia de figuras como Jorge Rafael Videla, Albano Harguindeguy, Luciano Benjamin Menéndez o Leopoldo Fortunato Galtieri.

También se pueden leer frases pintadas como “Soberanía o Muerte” y “Paz y Concordia”, así como placas que honran a militares “Caídos estoicamente en defensa de la tradición y la fe”. Incluso los accesos a los pueblos tienen portales que se describen en documentos de la época como “Alegóricos al Ejército Argentino”, con una banda azul y blanca donde se puede leer el nombre del pueblo.

Teniente Berdina el más norteño de los cuatro pueblos gemelos

Video 360 de la Comuna de Teniente Berdina | RECORRIENDO TUCUMAN EN 360 GRADOS: Video 360 de la Comuna de Teniente Berdina en la Provincia de Tucumán. Teniente Berdina es una localidad

Hector Rodolfo Berdina, un valiente Subteniente de Infantería y jefe de la 2ª Sección de la Compañía B de la Fuerza de Tareas “Aconquija”, dejó su huella en la historia militar de su país. Su vida fue truncada el 4 de diciembre de 1975, en circunstancias que reflejan el arrojo y el sacrificio de aquellos que defienden su nación.

Según relatos de una página web que reivindica el accionar de las Fuerzas Armadas durante ese tiempo, Berdina lideraba a dos secciones de la Compañía B en su regreso a las bases después de una misión en la zona montañosa. La ruta de retorno implicaba atravesar tres kilómetros a pie hasta Potrero Negro, donde unidades motorizadas los esperaban para su transporte. Para asegurar el avance seguro de su sección, Berdina decidió adelantar una patrulla a modo de vanguardia, estableciendo contacto de radio y utilizando estafetas para mantener la comunicación mientras se desplazaban por el área asignada.

En un giro inesperado de los acontecimientos, la vanguardia se encontró repentinamente con una avanzada enemiga, desencadenando un intenso combate que obligó a los soldados a aferrarse al terreno. En medio de los disparos, Berdina, demostrando su valentía y liderazgo, ordenó el avance y se lanzó a la carrera a través de la densa vegetación. Sin embargo, durante esa arriesgada acción, una bala de Amet 9 mm alcanzó de lleno su tórax, así como al soldado Ismael Maldonado, quien lo seguía de cerca. Maldonado perdió la vida en el acto, mientras que Berdina, gravemente herido, fue retirado del campo de batalla. Desafortunadamente, falleció en el helicóptero mientras era trasladado a San Miguel de Tucumán. Su valentía y sacrificio no pasaron desapercibidos, y fue ascendido póstumamente al rango de Teniente.

En honor a la memoria de este valiente soldado, se erigió el pueblo Teniente Berdina, el primero en ubicarse en la ruta 324, a nueve kilómetros de Famaillá. Las obras de construcción comenzaron en marzo de 1976 y culminaron con su inauguración el 18 de junio de 1977. El acto de fundación y la adjudicación de viviendas contaron con la presencia de prominentes figuras de la época, como Videla, quien ejercía el cargo de Presidente de facto, Menéndez, Bussi y el ministro de la dictadura José Alfredo Martínez de Hoz. En la actualidad, el pueblo cuenta con alrededor de 1100 habitantes.

Un monumento dedicado a la memoria del Teniente Berdina se alza en el pueblo, acompañado de una carta conmovedora escrita por su madre, conocida como “Carta de la madre de un soldado”. Esta carta se encuentra disponible en diversos sitios web que reivindican la resistencia y denuncian la represión ejercida por las fuerzas militares durante la década de 1970.

La historia de Hector Rodolfo Berdina es un recordatorio de la valentía y el sacrificio de aquellos que sirven a su país en tiempos de conflicto. A través de su legado, su nombre vive en la memoria colectiva de su pueblo y en la historia de su nación.

Soldado Maldonado

LOS CUATRO PUEBLOS GEMELOS

Soldado Maldonado es un pequeño pueblo ubicado al oeste de la ciudad de Monteros, en la provincia de Tucumán, Argentina. Se encuentra en la ruta 324, siendo el segundo pueblo  de la ruta 344 que conecta con Monteros. Aunque su cercanía es mayor a Monteros que a Famaillá, debido a la vía directa por la ruta 344. Sin embargo, para llegar desde Berdina, es necesario tomar la ruta 307 hasta Santa Lucía y luego retomar la ruta 324.

El nombre del pueblo hace referencia a un soldado cuyo deceso ocurrió el 4 de septiembre en circunstancias similares a las de Berdina, aunque en este caso su fallecimiento fue instantáneo.

Existen documentos de la época en una carpeta que mencionan el “Plan de Reubicación Rural” y ofrecen una reseña histórica sobre el nombre del pueblo y las circunstancias que llevaron a su fundación. Es importante destacar que estos documentos reflejan la perspectiva del gobierno militar de aquel entonces.

Dentro de la carpeta se encuentra la transcripción del decreto fundacional, que establece las bases para la creación del pueblo. También se incluyen planillas que mencionan a las personas a quienes se les adjudicaron las viviendas en Soldado Maldonado.

Estos documentos ofrecen información sobre los beneficiarios y detalles relacionados con la asignación de las propiedades.

Además, la carpeta contiene un informe de antecedentes de titularidad de las tierras en las que se construyó Soldado Maldonado. Según el informe, estas tierras fueron donadas por Axel Lennart Kallsten y Herta Margarita Tending de Kallsten.

Estos documentos constituyen una parte importante de la historia de Soldado Maldonado, ya que proporcionan información sobre su origen y desarrollo desde la perspectiva del gobierno militar de aquel entonces.

A través de ellos, se puede obtener una visión más completa de la fundación y la comunidad que se estableció en este pequeño pueblo de la provincia de Tucumán.

Capitán Cáceres

Vestidos de Policías maniataron al guardia y robaron un tractor en Capitán Cáceres

Capitán Cáceres es un pueblo ubicado en la provincia de Tucumán, Argentina, y es conocido por su historia relacionada con el conflicto militar conocido como el Operativo Independencia. Este pequeño pueblo se encuentra en la ruta 324, siguiendo hacia el sur desde Famaillá. Para llegar allí, es necesario tomar la ruta 325 y luego empalmar con la mencionada ruta.

En el contexto del Operativo Independencia, se ha destacado a Capitán Cáceres como el lugar donde se produjo la primera muerte de un militar argentino en combate en más de cien años.

Según relatos militares, el Capitán Cáceres fue el primer militar fallecido en dicho operativo. El libro de Daniel Gutman narra los eventos ocurridos el 14 de febrero de 1975, cuando un pelotón del ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo) se desplazaba hacia el sur, cerca del río Pueblo Viejo y el paraje de Yacuchina, intentando evadir a las fuerzas militares que se habían desplegado recientemente en Tucumán.

En ese momento, una sección del grupo guerrillero se encontró con un equipo de la Fuerza de Tareas Chañi del Ejército, que regresaba de una misión de reconocimiento en la zona. En ese encuentro, el Capitán Richter, perteneciente a las fuerzas militares, avistó a un guerrillero a pocos metros de distancia y disparó lo que él consideró como “el primer tiro del Operativo Independencia”.

El guerrillero huyó, y Richter comenzó a perseguirlo, pero fue alcanzado por disparos provenientes de un costado, recibiendo diez balazos que lo derribaron. En ese momento, el Capitán Cáceres corrió hacia Richter y se arrojó sobre él, intentando protegerlo. Sin embargo, también fue alcanzado por un disparo que lo impactó en el hombro, atravesó su corazón y le causó la muerte instantánea.

Además de su relevancia histórica ligada al conflicto, las tierras donde se erigió el pueblo de Capitán Cáceres tienen una historia interesante. Originalmente, estas tierras pertenecían a Rita Ariza. Sin embargo, el traspaso de estas propiedades no fue precisamente amigable.

Luciano Benjamín Menéndez, un militar argentino, fue imputado por privación ilegítima de la libertad y violación de domicilio en relación a estos eventos. La causa judicial “Toledo de Ygel” documenta los hechos y se puede acceder a la sentencia en línea. En dicha causa se establece que Jorge Ricardo Ygel fue sacado por la fuerza de su domicilio en Tafí Viejo el 18 de noviembre de 1977 por un grupo de militares armados.

Fue llevado a la Brigada de Investigaciones ubicada en la calle Muñecas y Avenida Sarmiento, donde fue interrogado y golpeado, para luego ser liberado en la zona de la Banda del Río Salí en las primeras horas del día siguiente.

Asimismo, se ha comprobado que una semana después de los sucesos relacionados con Jorge Ricardo Ygel, Rita Ariza también fue sacada por la fuerza de su domicilio en Tafí Viejo por un grupo de personas armadas. Fue trasladada a la Casa de Gobierno, donde bajo amenazas fue obligada a firmar la donación de las tierras de Yacuchina a favor del Gobierno.

La historia de Capitán Cáceres se entrelaza con el conflicto del Operativo Independencia y con los acontecimientos relacionados con la apropiación de tierras en la región. Estos eventos han dejado una huella significativa en la memoria colectiva de la zona y siguen siendo objeto de investigación y reflexión en la actualidad.

Sargento Moya

PUEBLO DE SARGENTO MOYA
SARGENTO MOYA

Sargento Moya, un pequeño pueblo alejado de los principales centros urbanos, ha experimentado una transformación notable en los últimos años. Durante mucho tiempo, pareció estar perdido en el olvido, sumido en el ostracismo. Comparado con los otros pueblos cercanos, era el más descuidado, con calles en mal estado, pastos largos y una plaza abandonada. La sensación de ser un pueblo fantasma se acentuaba, ya que parecía tener una población reducida.

Sin embargo, todo cambió con la llegada de un nuevo gobierno. La comuna emprendió un proceso de cambio y renovación que ha revitalizado la imagen de Sargento Moya. Hoy en día, el pueblo se ha convertido en un destino turístico en crecimiento, atrayendo a visitantes con su fabuloso paisaje y sus atractivos únicos.

Uno de los principales atractivos que ha impulsado el turismo en Sargento Moya es la presencia del segundo Cristo Redentor más grande de la provincia de Tucumán. Esta imponente figura se alza majestuosamente sobre el pueblo, ofreciendo una vista impresionante y convirtiéndose en un símbolo de la resiliencia y transformación de la comunidad.

En un artículo publicado en el periódico La Gaceta de Tucumán el 16 de noviembre de 2012, se ofrece un resumen sobre la vida de los pobladores de las localidades que fueron construidas durante la convulsionada década del ’70 en la zona de operaciones contra la guerrilla. Aunque no se detalla específicamente la situación de Sargento Moya, es posible que el artículo haya destacado la historia y las experiencias de los habitantes de estas localidades en ese contexto histórico complejo.

Hoy en día, Sargento Moya ha dejado atrás su pasado de abandono y se ha convertido en un lugar que busca destacarse por su belleza natural y su espíritu acogedor. Los visitantes pueden disfrutar de paisajes impresionantes, explorar la historia de la región y ser testigos del renacimiento de una comunidad que ha sabido reinventarse y encontrar su lugar en el mapa turístico de la provincia de Tucumán.

PUEBLO DE SARGENTO MOYA - CRISTO

Sargento Moya es una localidad argentina situada en el Departamento Monteros de la Provincia de Tucumán. Su acceso principal es a través de la ruta provincial 324, que la conecta al norte con Capitán Cáceres y al sur con Concepción. La localidad se encuentra en estrecha proximidad a la reserva provincial La Florida, lo que le brinda un entorno natural privilegiado.

El nombre del pueblo rinde homenaje a uno de los soldados caídos durante el Operativo Independencia, una acción militar llevada a cabo en la década de 1970 en respuesta a la actividad guerrillera en la región. Sargento Moya fue creado como parte de la iniciativa de Domingo Antonio Bussi para poblar el oeste de la provincia de Tucumán, donde se habían detectado focos de movimientos guerrilleros. La ley que dio origen al pueblo fue promulgada el 17 de diciembre de 1976, en los terrenos de la Colonia 5.

A lo largo de los años, Sargento Moya ha experimentado cambios significativos. Aunque en el pasado sufrió periodos de abandono y desatención, en los últimos tiempos ha emergido como una comunidad que busca impulsar el turismo y aprovechar su belleza natural para atraer visitantes. La proximidad a la reserva provincial La Florida brinda oportunidades para la práctica de actividades al aire libre y el disfrute de la flora y fauna autóctona.

Hoy en día, Sargento Moya representa un lugar de encuentro entre la historia y la naturaleza, donde los residentes y visitantes pueden explorar la zona, conocer sobre los eventos pasados y disfrutar de un entorno natural único en la Provincia de Tucumán.

La Prolijidad de los Cuatro Pueblos Gemelos

Los cuatro pueblos gemelos muestran un alto nivel de prolijidad en su diseño y mantenimiento. El primero de ellos, Berdina, fue creado durante el gobierno de facto de Antonio Bussi.

En este pueblo, se puede apreciar la predominancia de árboles y vegetación en los trazados rectangulares de sus calles. Las plazas se mantienen en orden y cuidadas, con los juegos infantiles en estado de uso.

En cuanto a las calles, las cuatro comunas cuentan con todas ellas asfaltadas. Pero se destaca que están mejor conservadas mejor en un pueblo, más que en otro debido a que algunas presentan un cierto deterioro. En el caso de Moya, hubo un tiempo que presentaba las más deterioradas.

En general, se puede concluir que los cuatro pueblos gemelos muestran una notable prolijidad en su diseño. Aunque hay que resaltar la falta de mantenimiento, con especial atención en el cuidado de las plazas y el estado de las calles. 

La voz de los vecinos

Los testimonios de los vecinos reflejan la realidad compleja y las experiencias individuales vividas en los cuatro pueblos gemelos.

Según un artículo del diario La Gaceta del 16 de noviembre del 2012, Pedro Miguel Segura, quien se instaló en Berdina, menciona que muchos de los habitantes anteriores vivían en casas precarias y dispersas, y aunque accedieron a viviendas más modernas, siguen enfrentando dificultades para obtener empleo estable y acceder a la educación.

Miguel Lazarte, residente de Maldonado, menciona que después de las cosechas en la zona, se subvencionan autobuses para que los trabajadores migrantes de esa jurisdicción continúen trabajando en Río Negro. Esto sugiere que el trabajo agrícola estacional desempeña un papel importante en la economía local.

El artículo menciona que los lugareños tienen una actitud reservada y evitan hablar abiertamente sobre el pasado conflictivo de la zona. Utilizan términos como “fuleros” o “juleros” al referirse a los guerrilleros, y el pacto de silencio en torno al pasado parece comenzar a resquebrajarse después de 36 años.

José Máximo Vega, de 75 años, relata la transformación de la zona, que solía ser un área dedicada a la plantación de caña de azúcar. Había un ingenio llamado Caspichango, que fue cerrado y convertido en un centro de detención ilegal donde él mismo estuvo detenido durante cinco meses. Vega menciona que logró salvarse gracias a un oficial apodado “El Mocho”, quien le pidió que rescatara a una compañía perdida en el monte. Sin embargo, algunos de sus cuñados fueron desaparecidos.

Estos testimonios revelan una realidad compleja y fragmentada, marcada por las consecuencias de un conflicto pasado y las luchas actuales de los habitantes por una vida mejor.

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